"Una voz de apoyo y esperanza a cuantos anhelan una Costa Rica mejor"
12 de Octubre del 2004
Los Obispos costarricenses no podemos permanecer indiferentes ante la actual situación social y política que afronta nuestro país, pues nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en el corazón de los discípulos de Cristo (Cf. G et S. 1)
Como manifestamos en nuestro anterior comunicado, la corrupción pública y privada ha minado la confianza de los ciudadanos. Costa Rica hoy vive un ambiente de desconfianza generalizada en las instituciones que propicia un clima de frustración y de inestabilidad social, carcome la paz y el auténtico progreso del país.
En este contexto, como Pastores, juzgamos oportuna una palabra serena de orientación y de aliento a todos nuestros hermanos:
1- Es justo reconocer el esfuerzo y la voluntad política del Doctor Abel Pacheco, Presidente de la República, en la erradicación de las causas de esta corrupción y el empeño manifestado para que los culpables no permanezcan impunes. Al mismo tiempo, le alentamos a continuar en su compromiso con la Patria para señalar el destino político de nuestro pueblo.
2- En reiteradas ocasiones hemos solicitado, respetuosamente, a los señores diputados el agilizar la tramitación de importantes proyectos de ley que se encuentran en la corriente legislativa. En este sentido, es digno ponderar el trabajo del Congreso para dotar al país de mejores y modernos instrumentos jurídicos, al aprobar la ley contra la corrupción y el enriquecimiento ilícito en la función pública; a la vez, les pedimos nuevamente asumir la misión constitucional del control político, sirviendo siempre a los más altos intereses de la Patria.
3- La práctica de conducirse de espaldas a la legalidad nos ha impedido distinguir entre aquello que esta bien y lo que no lo está, pensando que, la diferencia entre lo legal y lo ilegal sea tan solo un discurso moralizador. La lucha contra toda corrupción debe ser concebida desde una cultura de la transparencia cuya promoción ha de hacerse en coordinación con los organismos de control.
Así pues, la Contraloría General de la República, la Defensoría de los Habitantes y el Ministerio Público deben ser los pilares fundamentales en la construcción de la cultura de la transparencia en los negocios públicos y privados.
Celebramos la actitud valiente y comprometida con la que ha asumido su tarea el señor Francisco Dall’anese, Fiscal General de la República.
4. Una cultura de la transparencia se logra con la participación de la ciudadanía. Por esto, instamos a fortalecer las organizaciones cívicas y políticas.
Cabe destacar la encomiable y hasta histórica labor de investigación y denuncia realizada por la Prensa nacional, la cual ha evidenciado los niveles de corrupción en ámbitos públicos y privados, alertando a las autoridades competentes para el combate de tan grave mal.
5. Constatamos, una vez más, la indiscutible calidad moral de la abrumadora mayoría del pueblo costarricense, caracterizado por el trabajo y la honestidad. Es este mismo pueblo quien en un empeño digno en su proceder, ha manifestado una innegable posición ética. Desde esta perspectiva, concierne a todo ciudadano ejercer su deber de participar en la cosa pública, no sólo ejerciendo el derecho al sufragio sino, ayudando a las autoridades competentes, con propuestas válidas, en la buena marcha del país, convirtiéndose en verdaderos fiscalizadores del ejercicio de la administración pública.
Así pues, llamamos a las instituciones públicas y privadas a la unidad en torno a los grandes ideales y valores éticos que han caracterizado a nuestra patria.
Hacemos público, finalmente, nuestro compromiso como Pastores y ciudadanos a contribuir en la lucha, tanto por los ideales éticos, como por mantener viva la esperanza, uniéndonos en el trabajo diario por la construcción de una patria mejor.
+ Monseñor José Francisco Ulloa R.
Presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica
Obispo diocesano de Limón
+ Monseñor Hugo Barrantes Ureña
Arzobispo Metropolitano de San José
+ Monseñor Angel San Casimiro
Obispo diocesano de Ciudad Quesada
+ Monseñor José Rafael Barquero
Obispo diocesano de Alajuela
+ Monseñor Vittorino Girardi S.
Obispo diocesano de Tilarán
+ Monseñor Oscar Fernández G.
Obispo diocesano de Puntarenas
+ Monseñor Guillermo Loría G.
Obispo diocesano de San Isidro de El General
+ Monseñor Román Arrieta V.
Arzobispo Emérito de San José |