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Comunicado de la Conferencia Episcopal de Costa Rica
Por respeto a la verdad y, en consideración al Pueblo de Dios, la Conferencia Episcopal de Costa Rica aclara ante la opinión pública:
- El 22 de septiembre de 1982 la Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR) constituyó la obra Servicios Pastorales para organizar y manejar los recursos económicos de las diócesis, parroquias y otras instituciones eclesiales con el objetivo fundamental de impulsar, reforzar y mantener las obras pastorales y sociales de la Iglesia, mediante el rendimiento producido por un fondo común que hiciera efectiva la comunión cristiana de bienes acatando una solicitud de la Iglesia Universal en el Concilio Vaticano II ( P. O. 21) y las disposiciones del Código de Derecho Canónico ( C.I.C. 1274)
- Es innegable que, gracias a la labor desarrollada por Servicios Pastorales, se han logrado consolidar proyectos dirigidos a la formación de nuestros pastores, la atención de nuestros sacerdotes activos y pensionados y la financiación de instituciones absolutamente necesarias para el servicio a la Iglesia y la Sociedad. Además, diversas obras pastorales de tipo material que se han desarrollado en las diócesis y parroquias de nuestro país han contado con la colaboración directa o indirecta de Servicios Pastorales. En esta solicitud pastoral los pobres han ocupado un lugar preferencial.
- Teniendo conciencia de que nuestra misión es ser Pastores del Pueblo de Dios, a quienes corresponde dedicarse a tiempo completo a la predicación de la Palabra y a la oración (Hechos de los Apóstoles 6,1-7), encomendamos la administración a quienes, creímos, eran competentes y fieles en esta materia.
- Igualmente, recurrimos al Grupo Sama como ente técnico financiero para garantizar el mejor rendimiento económico a fin de financiar las obras pastorales y sociales de la Iglesia Católica.
- En diciembre del año 2004 las actividades de financiamiento de la Iglesia lícitas e inobjetables por muchos años, fueron objeto de cuestionamiento de la Superintendencia General de Entidades Financieras SUGEF la que estimó que una parte de esta actividad podía ser considerada intermediación financiera. Ante esta posición nosotros optamos por excluir de este fondo común de la Iglesia los recursos objetados a fin de mantener una adecuada relación con la SUGEF.
- En todo momento, ha sido nuestra voluntad el cumplir a cabalidad con las disposiciones y acuerdos a los que hemos llegado con la SUGEF. No obstante, con humildad reconocimos que, por estar dedicados a la labor pastoral y no a la administración de los bienes económicos y por exceso de confianza, tales disposiciones y acuerdos no fueron debidamente cumplidos por algunos responsables directos, por lo que iniciamos, inmediatamente, al interno de Servicios Pastorales, una investigación legal que evidenció esta desafortunada actuación.
- Así mismo, aclaramos a la opinión pública que los fondos administrados por la Unidad Servicios Pastorales han sido siempre de índole privada pues, los recursos públicos percibidos por instancias eclesiales, han sido ejecutados puntualmente por las personas jurídicas eclesiásticas a quienes fueron asignados, cumpliendo con la normativa legal vigente.
- Ante la interpretación equivoca de estos hechos, la Conferencia Episcopal de Costa Rica reitera a la SUGEF su total apertura, disposición y acatamiento para cumplir toda indicación emanada de la investigación que de oficio, actualmente realiza y, ofrecemos a las instancias legales, a quienes corresponde dirimir este tipo de situaciones, la total colaboración para llegar a la verdad.
- Este lunes 21 de abril, la Conferencia Episcopal de Costa Rica, en un acto de especial comunión con la Santa Sede, compartió todo lo antes expuesto con Monseñor Osvaldo Padilla, Nuncio Apostólico de Su Santidad.
- Comprendemos la inquietud que esta situación ha suscitado en nuestros sacerdotes, los más inmediatos e íntimos colaboradores. Les reiteramos y agradecemos su confianza y espíritu de comunión manifestados en estos momentos.
- Compartimos con nuestros fieles católicos y personas de buena voluntad, la preocupación vivida. Les garantizamos, a su vez, que estamos enfrentando esta adversidad con la esperanza de que al final triunfaran la justicia y la verdad.
Dado en San José, el 21 de abril del 2008
Firman: Obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica
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