Comunicado de la Conferencia Episcopal de Costa Rica Sobre la ley de electricidad y telecomunicaciones
En reunión ordinaria de la Conferencia Episcopal de Costa Rica durante los días 29 de febrero, 1 y 2 de marzo y habiendo escuchado por separado los puntos de vista de los diferentes grupos involucrados en el Proyecto “Ley para el mejoramiento de servicios públicos de electricidad y telecomunicaciones y de la participación del Estado” que se está tramitando en la Asamblea Legislativa, como Pastores de la Iglesia y no como técnicos, queremos decir una palabra que ilumine la conciencia de todos los costarricenses.
Se trata de una Ley que una vez aprobada por la Asamblea Legislativa y promulgada por el Poder Ejecutivo, será pauta y guía para el futuro de nuestro país, no sólo por el cambio de administración de los servicios eléctricos y de comunicación, que son fundamentales y necesarios para todos los costarricenses, sino también por las consecuencias que se puedan derivar para todos los sectores más débiles de nuestra sociedad. Además, queda el “camino abierto” para hacer lo mismo con otros bienes similares.
Este es un tema muy complejo y por serlo, no debe ser tratado a la ligera y se le debe dar toda la seriedad y el tiempo necesarios, para no lamentarse en un futuro de las consecuencias que puedan surgir de tan importantes decisiones.
Se han de poner todas las precauciones necesarias con el fin de que una Ley de tanta trascendencia para el futuro de Costa Rica, sea lo mejor elaborada posible con todos los aportes de las fuerzas vivas nacionales que buscan en bien común, comenzando con los Señores Diputados y Representantes del Gobierno Central.
La primera condición para que este Proyecto de Ley busque el beneficio de los costarricenses y el bien común del país, es la buena información de los ciudadanos. Por eso, hemos invitado a los Señores Diputados y demás promotores del mencionado Proyecto, a que expongan sus propuestas con honradez y transparencia. Invitamos también a los medios de comunicación a que informen veraz y objetivamente todo lo que se refiere a dicho Proyecto, sin olvidar el respeto a las legítimas opiniones y derechos de las minorías.
Ante el debate de tan importante y trascendental Proyecto de Ley, queremos subrayar algunos asuntos de especial relevancia que se han de tomar muy en cuenta:
1. Dejar claro a la ciudadanía por qué no se trata de venta de activos nacionales, ni de una privatización.
2. Cerrar toda posibilidad de una explotación irracional de los recursos hídricos y energéticos, que afecten el medio ambiente en parques nacionales y en reservas indígenas.
3. Dejar muy claros los requisitos y condiciones para permitir en casos eventuales concesiones de agua y qué tipo de generadoras de electricidad se permitirán.
4. Evitar que las tarifas eléctricas y de comunicación se eleven de tal forma que se vuelvan prohibitivas para la mayoría de los costarricenses.
5. No perder de vista la dimensión social que ha caracterizado al I.C.E., tan querido por los costarricenses, especialmente hacia los de menos recursos.
6. Ubicar al ser humano, con su dignidad y sus derechos, en el centro de todo proyecto que mire el bien común de nuestro pueblo.
Pedimos al Señor de la historia en este Año Santo Jubilar y a la Reina de los Ángeles, Patrona de Costa Rica, que nos ilumine a todos para que este Proyecto de Ley contribuya a un verdadero progreso y al bien común de nuestro pueblo.
Dado en San José, el día 2 de marzo del Año Jubilar 2000.
+ Román Arrieta Villalobos, Arzobispo Metropolitano de San José Presidente de la Conferencia Episcopal
+ Antonio Troyo Calderón, Obispo Auxiliar de San José, Secretario de la Conferencia Episcopal
+ Ignacio Trejos Picado, Obispo de San Isidro de El General
+ José Rafael Barquero Arce , Obispo de Alajuela
+ Héctor Morera Vega, Obispo de Tilarán
+ José Francisco Ulloa Rojas, Obispo de Limón
+ Ángel San Casimiro Fernández, OAR, Obispo de Ciudad Quesada
+ Hugo Barrantes Ureña, Obispo de Puntarenas
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