El Día Internacional de la Familia es una fecha muy importante que nos invita a reflexionar sobre la importancia de la familia, como base fundamental de la sociedad. Las familias son y seremos el primer lugar donde aprendemos la doctrina cristiana, los valores, las normas, y los principios que nos guiarán a lo largo de nuestras vidas; por lo que hoy es un momento valioso para que recordemos lo necesario de tener un entorno familiar que brinde apoyo, amor y estabilidad emocional; no solo en los momentos felices, sino, también, en los más difíciles.
En el mundo actual, donde las estructuras sociales cambian constantemente y nos enfrentamos a los nuevos retos, como la globalización, la digitalización; junto a la crisis sociales, económicas, políticas y de salud; se vuelve, aún, más relevante reafirmar que sin ese soporte esencial en el hogar, donde se manifiestan los lazos afectivos más profundos y que son el sostén en los días de incertidumbre, nuestra nación sufriría serios riesgos de vida.
Este día también nos brinda la oportunidad de reconocer los desafíos que enfrentan muchas familias, tanto en nuestro país, como en el mundo. Muchas de ellas luchan por acceder a servicios básicos, como la educación, la salud, la vivienda y la alimentación. Además, en numerosos pueblos y comunidades, las familias enfrentan situaciones de pobreza, discriminación y, lamentablemente, violencia intrafamiliar; lo cual vulnera la dignidad, la seguridad y el bienestar emocional de sus miembros, especialmente, mujeres, niños y personas mayores. Por ello, es fundamental impulsar políticas públicas y programas sociales que promuevan el bienestar y la protección de todas las familias, sin importar su situación.
Que este Día Internacional de la Familia sea una celebración que nos invite a valorar y fortalecer el respeto, el cuido mutuo, nuestra fe y el verdadero amor de las estructuras familiares; reconociendo, así, la importancia que tiene en nuestra vida personal y colectiva. Además, que esta fecha nos anime a trabajar por un mundo en el que todas las familias tengan las condiciones básicas y necesarias para desarrollarse en un ambiente seguro, saludable y lleno de amor a DIOS.
✝ Mons. Manuel Eugenio Salazar Mora
Obispo de la Diócesis de Tilarán-Liberia
Presidente de la Comisión Nacional de Pastoral Familiar



