Una iniciativa de la Comisión Nacional del Clero de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, invita a todas las comunidades y fieles a unirse en un Triduo de Oración por los sacerdotes, este 9, 10 y 11 de junio.
El llamado se da en el marco de la celebración de la Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los Sacerdotes, que la Iglesia celebra en la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, que este año tiene lugar este viernes 12 de junio.
El Padre Mario García, del clero de la Diócesis de Puntarenas, es Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional del Clero. Explicó que orar por los sacerdotes es un imperativo de cada creyente “porque necesitamos que nuestros sacerdotes sean reflejo del amor del Corazón de Cristo”.
Este año, dijo, en la Comisión Nacional se han incluido tres intenciones particulares: la primera por todos los sacerdotes, la segunda por aquellos que pasan por alguna dificultad y en tercer lugar por quienes se forman para el presbiterado.
“Todos los años la Iglesia renueva esta convocatoria de oración, es importante que nos unamos porque los sacerdotes no estamos exentos de problemas, enfermedades y situaciones familiares que pueden afectar nuestro ministerio. Oremos por los sacerdotes y especialmente en este Triduo hagámoslo por los de nuestra Provincia Eclesiástica, invitó el sacerdote.
“Agradecemos a todos los que se unen personalmente o desde sus parroquias a orar por los sacerdotes, a que seamos sacerdotes según el Corazón de Jesús”, concluyó.
Casualmente, recién en abril pasado, el Papa León XIV dedicó su intención de oración por los sacerdotes en crisis. En su oración, el Papa dirigió una súplica profunda por aquellos que atraviesan momentos de dificultad “cuando la soledad pesa, las dudas oscurecen el corazón y el cansancio parece más fuerte que la esperanza” recordando que los presbíteros “no son funcionarios ni héroes solitarios, sino hijos amados, discípulos humildes y queridos, y pastores sostenidos por la oración de su pueblo”.
Además, el Pontífice subrayó la importancia de redescubrir la dimensión comunitaria del ministerio sacerdotal. En particular, invitó a los fieles a “escuchar sin juzgar, agradecer sin exigir perfección y acompañar con cercanía y oración sincera”, reconociendo que el cuidado de los sacerdotes es una responsabilidad compartida por todo el Pueblo de Dios.
En su oración, el Papa pidió especialmente que los sacerdotes puedan contar con “amistades sanas, redes de apoyo fraterno” y la gracia de redescubrir la belleza de su vocación.
Compartimos el texto íntegro de la oración del Papa:
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesús, Buen Pastor y compañero de camino, hoy ponemos en tus manos a todos los sacerdotes, especialmente a quienes atraviesan momentos de crisis, cuando la soledad pesa, las dudas oscurecen el corazón y el cansancio parece más fuerte que la esperanza.
Tú que conoces sus luchas y heridas, renueva en ellos la certeza de tu amor incondicional. Hazles sentir que no son funcionarios ni héroes solitarios, sino hijos amados, discípulos humildes y queridos, y pastores sostenidos por la oración de su pueblo.
Padre bueno, enséñanos como comunidad a cuidar de nuestros presbíteros: a escucharlos sin juzgar, a agradecer sin exigir perfección, a compartir con ellos la misión bautismal de anunciar el Reino con gestos y palabras, y a acompañarlos con cercanía y oración sincera.
Que sepamos sostener a quienes tantas veces nos sostienen. Espíritu Santo, aviva en nuestros sacerdotes la alegría del Evangelio. Concédeles amistades sanas, redes de apoyo fraterno, sentido del humor cuando las cosas no salen como esperaban, y la gracia de redescubrir siempre la belleza de su vocación.
Que nunca pierdan la confianza en Ti, ni el gozo de servir a tu Iglesia con corazón humilde y generoso. Amén.



