«Profunda alegría y gratitud al Señor»

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Mensaje a la Diócesis de Alajuela con ocasión del nombramiento episcopal
del Pbro. Elimar Carvajal Durán en la Diócesis de Puntarenas.

«Les daré pastores según mi corazón, que los apacienten con ciencia y prudencia».
(Jer 3,15)


Con profunda alegría y gratitud al Señor, hemos recibido la noticia de que el Santo Padre ha nombrado
a nuestro querido Pbro. Elimar, sacerdote de nuestra Diócesis de Alajuela, como nuevo Obispo de la
Diócesis de Puntarenas. El Señor sigue suscitando pastores según su corazón para guiar a su pueblo.
Este nombramiento constituye un motivo de especial gozo para nuestra Iglesia diocesana, pues uno de
nuestros sacerdotes ha sido llamado por el Señor, a través de la Iglesia, a ejercer el ministerio
episcopal. Damos gracias a Dios por su vocación, por su generosa entrega sacerdotal, por los años de
servicio pastoral ofrecidos con fidelidad en nuestra diócesis y por su disponibilidad para asumir esta
nueva misión que la Iglesia le confía.
La elección del Pbro. Elimar es también un reconocimiento a la fecundidad espiritual de nuestra Iglesia
particular, que continúa ofreciendo a la Iglesia universal ministros dispuestos a servir allí donde sean
llamados. Como familia diocesana nos sentimos orgullosos de este hijo de nuestra Iglesia de Alajuela,
que ahora es enviado como pastor a la querida Iglesia de Puntarenas.
Expresamos nuestra fraterna cercanía a esa diócesis hija, pues estaba unida a la nuestra en su creación,
y compartimos su alegría por la llegada de su nuevo obispo. Estamos seguros de que Mons. Elimar
llevará a esa Iglesia el entusiasmo misionero, el espíritu de comunión y la entrega pastoral que han
caracterizado su ministerio sacerdotal entre nosotros.
Invito a todos los sacerdotes, diáconos, personas consagradas y fieles laicos de la Diócesis de Alajuela
a dar gracias al Señor por este acontecimiento y a acompañar con nuestra oración a Mons. Elimar,
para que el Espíritu Santo lo fortalezca, lo llene de sabiduría y prudencia pastoral, y le conceda un
corazón de padre y pastor para el pueblo que le ha sido encomendado.
Que la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia, nuestra Señora del Pilar, lo acompañe en esta
nueva etapa de su ministerio, y que el Señor Jesús, Buen Pastor, haga abundantes los frutos de su
servicio episcopal.
Con sentimientos de gratitud y esperanza,

Mons. Bartolomé Buigues, T.C.
Obispo diocesano de Alajuela

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