San Isidro Labrador, ruega por nosotros

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Al término de este Año Jubilar dedicado a San Isidro Labrador, la Pastoral Social-CARITAS, de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, saluda con sincero afecto y cercanía a todos nuestros agricultores, que desde la mañana hasta avanzada la tarde están labrando la tierra para que llegue el alimento a la mesa de todos los habitantes del país.

Hoy no son pocas las parroquias que están de fiesta, celebrando al santo Patrono de los agricultores, en la alegría y esperanza, de que al igual que los agricultores colocan la semilla en el surco que recibe las primeras lluvias y que el calor del sol hace geminar, la semilla del Evangelio sembrada en el corazón de muchos de el fruto deseado de santidad, paz, justicia social y fraternidad, valores que por la acción y fuerza del Espíritu hemos de fortalecer todos los días. Es la hora de apostar por todo ello, como fermento que fortalece también nuestra democracia, nuestra vida en sociedad y el sentido de comunidad.

Qué hermoso pensar que la espiritualidad vivida por San Isidro Labrador es en gran medida la que viven la mayoría de nuestros agricultores, quienes confían plenamente en la providencia divina, y desde ahí cultivan hermosas virtudes en el núcleo de sus hogares. Luchan por la unidad de la familia, el respeto y humildad, el amor al trabajo honesto, imprimiendo todo el empeño que es requerido, poniendo toda su confianza en el Señor. Estilo de vida que ha marcado nuestra identidad y que no podemos desechar sin más, por mirar únicamente resultados económicos. La vida humana es más que números, hay que mirar a la persona humana con todas sus implicaciones, y saber leer el proyecto de Dios al crearnos, en el que nos quiere disfrutando de la plenitud de vida que sólo Él nos puede dar.

Desde esta perspectiva, es que se considera urgente la articulación de los diversos actores, instituciones públicas y privadas, desde un genuino diálogo nacional para lograr integrar planes, proyectos y acciones comunes que faciliten procesos para el desarrollo integral de nuestros campos y de todas las personas en nuestra sociedad.

Cabe mencionar temas como las ferias del agricultor, los mercados de mayoreo y otras formas de comercialización de los productos agrícolas deben facilitar la justicia social y no el empobrecimiento de los pequeños agricultores, además de posibilitar la justa comercialización de los productos.

De ahí que, entre otros temas consideramos se debe atender: la intermediación comercial de los productos agropecuarios, costo de insumos agrícolas, escasez de espacio de áreas de cultivo, recurso hídrico, erosión de suelos, riqueza por la biodiversidad, reactivación económica del área, situación de los trabajadores agrícolas incluidas las mujeres, agricultura sustentable y sostenible, seguridad alimentaria.

Es importante igualmente señalar, la importancia de impulsar un desarrollo integral de los territorios agrícolas y atención de la desigualdad entre los territorios. Temas como la agroindustria, las microempresas, el emprendedurismo de las mujeres, la agricultura orgánica y otros, desde una visión de desarrollo económico, cultural y social en nuestras comunidades rurales podrían resolver en parte la realidad adversa por el desempleo, la pobreza, y la falta de reactivación del agro costarricense.

Factor fundamental para atender a nuestra población rural es la educación, su cobertura y calidad de las escuelas multigrados y los colegios rurales, y la proyección de los colegios agropecuarios. Todo aquello que facilite concienciar la importancia de la dignidad de nuestros agricultores, sus familias, el valor de las costumbres y tradiciones culturales en las comunidades debe contribuir a buscar el bien común. El aporte en los distintos ámbitos de nuestros trabajadores rurales y agricultores, merecen toda la atención de los entes gubernamentales, y de toda la población a fin de seguir disfrutando y apreciando su labor integral.

En este día tan especial, al pensar en tantas parroquias que tienen como patrono y modelo de vida cristiana al humilde labrador de Madrid, valoramos la espiritualidad del trabajo presente en san Isidro y que estimula la santificación de nuestros agricultores al entrar en contacto con la obra creadora de Dios. Esa noble y milenaria tarea cultiva también valores cristianos, tales como la confianza en Dios, la esperanza, la perseverancia, la generosidad de compartir con la sociedad el fruto del trabajo cotidiano.

Que san Isidro Labrador interceda por todos nuestros agricultores, y que todos apreciando su trabajo, estemos cerca de ellos en sus luchas y justas demandas. Y, que el Sembrador por excelencia encuentre en nuestros corazones un fértil campo, desde donde se cultive una sociedad más fraterna y solidaria.

+José Rafael Quirós Quirós

Arzobispo de San José

Presidente de Pastoral Social-CARITAS

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