Como parte del itinerario formativo del Seminario Nacional Nuestra Señora de los Ángeles, cada año, en sintonía con el mes de octubre, en que la Iglesia celebra y reza por las misiones, recordando que ella existe para evangelizar, los seminaristas realizan la semana de experiencia misionera; siempre se realiza al iniciar al mes de octubre, este año tuvo lugar del sábado 28 de setiembre al sábado 5 de octubre.
La misión se organiza a nivel diocesano, cada diócesis elige una de las parroquias en las que llevará a cabo, cuentan así con un objetivo, lema, texto bíblico que acompaña la experiencia, y se realiza todo un cronograma de actividades evangelizadoras y de proyección social. Cada grupo diocesano de seminaristas realiza actividades diversas, como trabajo con niños y jóvenes en escuelas y colegios, con adultos mayores, visitas a instituciones públicas, cooperativas, empresas privadas; así como también encuentros con grupos y movimientos apostólicos que forman parte del caminar de la parroquia. Un elemento muy importante en la experiencia misionera corresponde al visiteo, consiste en una visitar las casas, puerta a puerta, para compartir con las familias, en las Iglesias domésticas, la alegría del evangelio. Algunas diócesis trabajaron con poblaciones indígenas y habitantes en condición de calle.
El año introductorio, con sede en la Garita de Alajuela, realiza la experiencia por aparte, como parte del itinerario formativo propio de la etapa llamada: Iniciando el camino del discipulado, así como el primer año de la Filosofía, o de la etapa Formando Discípulos Misioneros de Cristo, también realizan la experiencia misionera aparte de sus diócesis, para ello escogen una parroquia en cualquier punto del país para unirse a la Misión.
TESTIMONIOS
La experiencia de evangelización de este año en la parroquia San Esteban Protomártir
en el Carmen de Cartago, ha sido un momento muy significativo para encontrarme con
el Señor y para contemplar su acción en la vida de todas las personas con las que
compartí en los visiteos, en las instituciones, en la visita a los enfermos, con los grupos
apostolicos, en pocas palabras la presencia del Señor fue muy palpable en todo
momento, esto me genera alegría, esperanza y gratitud. Francisco Javier Umaña Román, II FDM Diócesis de Cartago.
La experiencia de misión en la parroquia San Blas de Nicoya en la diócesis de Tilarán Liberia, ha sido para mí un regalo de Dios y un verdadero encuentro con la Persona de Cristo, reflejado en cada persona con la que he compartido.
Ha sido todo un conocimiento, encontrarme con personas de buena voluntad, llenas de fe, con deseos de ser santos, personas que en medio de sus realidades dan testimonio de la experiencia con Jesucristo.
Ha sido una riqueza espiritual y un reto de fe, porque en medio del tesoro cultural, tradicional, religioso y político de estas tierras guanacastecas, se refleja el esfuerzo por mantener y transmitir la fe a las nuevas generaciones.
Sin duda alguna, el encuentro con estas personas fortalece el caminar de cualquier cristiano, motiva e invita a enamorarse de estas tierras, y así poder ejercitarse en la caridad y en el servicio, para llevar a otros al encuentro con la Persona de Cristo. Emmanuel Cortés Vallejos
I Formando Pastores al Estilo de Jesús, Diócesis de Tilarán Liberia.







Fuente y fotos: Seminario Nacional Nuestra Señora de los Angeles.



